¿Es posible cambiar la cerradura de tu puerta blindada o añadir una nueva?

El número de personas que son conscientes de su seguridad personal y que desean tomar medidas en el asunto en mayor cada año, dentro de esto podemos incluir las personas que gustan de mejorar la seguridad de sus hogares. De esta manera pasaremos a analizar la posibilidad y viabilidad de una cerradura añadida en una puerta blindada.

¿Se puede añadir una cerradura en una puerta blindada?

La respuesta es sencilla: sí puedes.
Esta operación se puede realizar, pero no es algo muy recomendado, y es que sólo incrementará tu sensación de seguridad, más no la verdadera seguridad.

Al hacer esto se puede debilitar la cerradura principal, lo que haría que en vez de mejorar tu sistema lo hagas más propenso a robos y hurtos.

¿Y un cerrojo?

No es nada recomendable instalar un cerrojo en una de estas puertas, porque la seguridad de estos no será ni cercana a la cerradura que venga originalmente con estas puertas blindadas. Aunque un cerrojo pueda evitar algún robo, no es necesario, porque la buena utilización de tu cerradura especializada en una puerta blindada es más que suficiente.

Un cerrojo suele tener partes huecas en el interior, sin puntos de anclaje, lo que hará que sus tornillos puedan ser rotos fácilmente, y esto solamente logrará debilitar tu instalación original.

Por otro lado, cuando un ladrón ve una puerta de este estilo pierde casi toda esperanza de entrar a robar. Sólo un criminal con mucha experiencia y confianza puede llegar a penetrar una puerta de este calibre, y si logra hacerlo, un cerrojo no será obstáculo suficiente para detenerlo.

Entonces ¿Qué debería hacer?

Confiar en tu sistema principal de seguridad, una puerta blindada, montada sobre un marco resistente y que cuente con una cerradura altamente confiable es la mejor protección que puedes tener. Aunque no sea un sistema 100% infalible debes recordar que tal sistema simplemente no existe.
En todo caso, si quieres sentirte más seguro o segura en casa, puedes pensar en reforzar la seguridad de las ventanas y otros puntos de acceso potenciales, en lugar de querer reforzar una puerta blindada.